Aunque no lo creas, eres vendedora y todo el tiempo estás inmersa en este imparable circuito de ofrecer y recibir. Sin darte cuenta vives mostrando, generando estímulos y respondiendo a estos para lograr cualquier objetivo de la clase que sea.  

Cuando haces tu currículo y diseñas tu mejor imagen para  presentarte a una entrevista, te estás mostrando. Deseas impresionar positivamente a tu empleador y eso es vender.

Tienes a tu hijo que no le gusta comer vegetales, y cuando te ingenias las historias y los juegos más inusuales para hacerle entender que los vegetales son buenos para él: Eso es vender.

Quieres ir al concierto de tu cantante favorito con tu pareja y para convencerlo de que es mejor que te acompañe en vez de quedarse viendo el partido de baloncesto, le entregas una sorpresa especial que lo impacta con una tarjeta que dice: gracias por no fallarme el día del concierto. Eso es vender.

Sin ir más lejos: cada vez que discutes con alguien de algún tema y fijas la posición de tus ideas con tus argumentos para hacerte entender, estás vendiendo.

Si observas la cotidianidad, encontrarás ejemplos a montones, porque en realidad la venta es el flujo dinámico de intercambio presente en todas las áreas de nuestras vidas, a través del cual hacemos conexiones para satisfacción de nuestras necesidades humanas, emocionales, físicas y materiales.  

Por eso, es imposible que digas que no sabes vender, cuando puedes sacar rentabilidad de una actividad que realizas a cada instante de tu vida.

Decídete y toma VENTAja en serio.

Viendo ya las ventas desde el contexto estrictamente comercial, estas representan la única actividad de generar más ganancias en menor tiempo. Por eso, ejercer profesionalmente la actividad de vender, genera ventajas más efectivas para desarrollar crecimiento económico de manera independiente.

El mercado de ventas más dinámico es el de las ventas directas y sobre todo el orientado a satisfacer las necesidades de la mujer. Es por eso que en este campo en específico tienes una gran alternativa para generar dinero extra, e incluso desarrollar tu propio negocio.

Cualquier mujer puede ser exitosa con las ventas y ganar dinero si así lo decide

Es cuestión de proponérselo cambiando el chip que responde al paradigma: “es que yo no sé”. Ya eres vendedora y puedes aprender a ser experta en la venta comercial y lograr más éxito del que te puedas imaginar.

  1. Vender es hablar, comunicar, presentar y eso lo haces todos los días durante todo el día. ¿Cómo no vas a poder vender los productos que usas? Es más, entre tus amigas lo haces siempre sin darte cuenta. Así que:
  2. Da ya el primer paso y decídete a ganar dinero extra.  
  3. Aprovecha las empresas de venta por catálogo que tienen productos excelentes y con una mínima inversión tienes tu propio negocio en un instante.
  4. Se tu primera cliente y conviértete en usuaria enamorada de los productos que vas a vender. Tú eres la modelo de tu negocio y nada vende más que tu propia satisfacción personal.
  5. Reafirma tu autoestima, porque nada te hace más próspera que estar bella, vender belleza y ganar dinero por eso.

¡Tú puedes ser ya, dueña de tu éxito!

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