Estar bellas y sentirnos divinas, es lo que nos hace mujeres y únicas.

Nos encanta estar siempre a la moda, lucir originales, sabernos atractivas. Por eso, sea como sea nos las ingeniamos por comprar lo último que sale en el mercado para actualizar nuestro  vestuario, accesorios, perfume, maquillaje, etc. Las mujeres siempre estamos comprando algo para nosotras.

 

No únicamente lo hacemos por coquetería femenina, sino también porque en el ámbito social y profesional es muy importante saber cultivar la imagen. Es por ello que destinamos una buena parte de nuestro presupuesto en “invertir” en imagen y belleza.

 

¿Sabías que siempre eres una modelo que vende sin darte cuenta?

 

Tu coquetería siempre resalta entre tus amigas. Es típico que te encuentras con ellas en un Café y si sacas un nuevo color de labial, tus amigas se interesen por preguntarte donde lo compraste. Si llevas una cartera divina, no falta alguien que te diga: qué bella esa cartera, ¿Dónde la compraste? Si estrenas un nuevo conjunto de sarcillos y collar seguro que te sale tu mejor amiga diciendo: ¡Ay, qué espectacular!, ¡Yo quiero!, ¿Dónde lo compraste?  

 

Sin darte cuenta has sido modelo de varias marcas de productos y si hubieses tenido un catálogo en mano, quién sabe cuánto dinero habrías ganado a cuenta de tu propia coquetería, disfrutando una tarde divina, tomando café.

 

¿Por qué no haces que tu feminidad trabaje para ti y lo que inviertes en ti se revierta en ganancias a tu favor?

 

El mercado de artículos femeninos es uno de los que mueve más ventas en el mundo y las ganancias que se generan por este concepto, son realmente fabulosas: ya sea en ventas al detal, pero mayormente en ventas por catálogo.

 

Las empresas que mercadean sus productos a través de la venta por catálogo resultan ser más efectivas ya que ofrecen productos originales, de altísima calidad pero a precios más accesibles.

 

Esto se debe a que el sistema de ventas directas reduce costos, lo cual también les permite obtener un mayor margen de ganancias a las emprendedoras que venden sus productos por catálogo.

 

La efectividad de este negocio es que a las mujeres siempre invierten en imagen y belleza, les cautiva un catálogo y generalmente los productos se venden solos.  

¿Entonces a qué esperas? Empieza desde ya a hacer que tu coquetería genere dividendos a tu favor.