¿Qué pasa con tus sueños? ¿Deseas vivir una experiencia única u obtener algo que te inspira mucho pero no puedes conseguirlo porque no te alcanza el dinero?

La rutina de la vida muchas veces nos distrae de nuestros anhelos más grandes. Sin darnos cuenta sólo trabajamos para producir con el fin de cumplir nuestras responsabilidades, lograr metas comunes y darnos algún que otro gusto de vez en cuando.

Cuando llegamos a satisfacer nuestras necesidades básicas y alcanzamos una seguridad relativa, nos quedamos en la zona de confort.  Seguimos trabajando para mantener eso, pero sólo nos planteamos metas cortas porque pensamos que no hay dinero suficiente para algo más grande.

Sin querer y de manera inconsciente, terminamos condicionando nuestra mente a postergar nuestros planes más inspirados diciendo: algún día será, algún día llegará, porque en el ahora “pensamos” que no producimos dinero suficiente.

 

Aquello en donde enfocas tu mente se expande, y a lo que no le prestas atención se contrae o desaparece.

 

Si sólo trabajas enfocando tu atención en mantener tus cosas, pagar deudas y darte un gustito de vez en cuando, esa es la vida que tú estás creando y con esta actitud le has puesto un techo a tu prosperidad.

La triste consecuencia de esto es que deseas experiencias que te inspiran y que dejas de lado porque pones tu atención en pensar que no ganas lo suficiente. Y como no le pones atención a tus grandes deseos porque te parecen imposibles, no tomas acción y entonces con el tiempo van desapareciendo.

 

Sólo conseguirás los recursos en la medida de tus metas

 

La vida merece ser vivida de verdad y para que cobre sentido, tenemos que darle un propósito. Eso nos saca de la rutina y nos ayuda a enfocar nuestra atención precisamente en alcanzar los sueños que más nos motivan y es  entonces, cuando tomamos acción.

Al fijarnos metas más grandes que nos inspiran, siempre estaremos creando la medida de los recursos que necesitamos para obtenerlos, pues enfocaremos nuestra atención en  trabajar para eso también. Es así como se abre el canal de la prosperidad.

 

Los sueños se planifican y se trabajan, no se cumplen

 

Mereces y puedes vivir lo que sueñas y si no sabes como hacerlo, puedes aprender a crear tu estrategia y podrás lograrlo:

  • Cambia de mentalidad. Nada se puede crear si no lo piensas primero. Así que revisa tu mente y mira cómo es la vida qué estás creando en el presente. ¿Tu mente sólo está enfocada en trabajar para satisfacer tus necesidades y obligaciones? Luego, también mira en que nivel de prioridad has dejado tus deseos, anhelos y sueños.
  • Escribe una lista de tus sueños por niveles de inspiración para ti, desde los más fáciles hasta los más grandes.
  • Decide vivir tus sueños y haz un mapa con ellos. Visualizarlos diariamente te ayudará a recordar que no solo trabajas para pagar cuentas, sino también para vivir lo que te inspira.
  • Elige el primer deseo y diseña un plan de acción. En un cuaderno escribe todas las acciones que necesitas realizar para concretar y manifestar lo que quieres, pero empieza a actuar de inmediato con el paso nro. 5
  • Comienza a materializar tu deseo poniendo en un sobre blanco la cantidad de dinero que puedas y escribes lo siguiente: tengo el propósito de ____________ (y completas tu deseo).
  • Busca una manera de ganar dinero extra con el propósito exclusivo de manifestar tu deseo. Si tienes un empleo la mejor manera de aumentar tus ingresos es a través de la venta por catálogo.
  • Organízate y céntrate. Al dar estos primeros pasos sentirás motivación, en lo que empieces a generar dinero producto de tus ventas, lo irás metiendo en el sobre. Pero, si te enfocas, eres constante y le pones corazón a trabajar por tu propósito, verás que puedes ser mucho más productiva y próspera de lo que imaginas en el tiempo que necesario para entrenarte y masterizar tu capacidad de manifestación. Querer es poder y si armas tu estrategia tendrás todo lo que anhelas. Tú puedes, tan solo necesitas decidirte, planificar y actuar.