Es parte de nuestra naturaleza humana sentir miedo, y si te pones a pensarlo, ¿cómo podrías comprender lo que es tener coraje si jamás has pasado por momentos de temor?

Y miedos hay a montones: desde el miedo natural que sentimos por instinto de supervivencia, hasta el miedo a sufrir, fracasar y perder.

Salir de la zona de confort, entrar a explorar el terreno de lo desconocido, exponer tus ideas, emprender un negocio, también mueve mucho los miedos. Pero…

¿Qué haces tú cuando lo sientes?

 

Cuando el miedo se asome, invítalo a pasar, le brindas un cafecito y le preguntas a qué se debe su visita.

 

Dependiendo de tu manera de percibir el miedo, es que puedes desarrollar la forma de manejarlo a tu favor. Si no lo reconoces como una creencia aprendida, el miedo te puede paralizar. Pero, si por el contrario, lo ves como algo natural, entonces lo podrás mirar de frente y descubrirás el mensaje que hay debajo de ese miedo para que lo enfrentes y lo venzas.

En realidad el miedo es un simple pensamiento, es un mecanismo que nos avisa que en nuestra mente inconsciente hay una creencia limitante producto de lo que aprendiste en las experiencias que has tenido en el pasado.

Por ejemplo: si en algún momento de tu infancia fuiste muy desaprobada, es natural que sientas miedo a exponerte y que creas que no puedes hablar en público. Y aunque tal vez tengas el talento innato de ser una gran motivadora, no te atreves a descubrirlo por temor a revivir el malestar de la desaprobación del pasado.

Si en algún momento de tu vida sufriste la pérdida de un ser querido, es natural que sientas miedo a comprometerte en las relaciones por temor a sufrir el dolor de perder lo que amas.

Si vienes de una familia donde la carencia y fracaso era un patrón de vida, es posible que si se te presenta una oportunidad increíble de negocio, te la sabotees inconscientemente, por miedo al éxito, ya que tener éxito contradice lo que aprendiste a creer en el pasado.

Ejemplos de los miedos naturales que se mueven en nuestras experiencias cotidianas hay a montones, lo importante es que sepas que cuando el miedo se presente, hay algo que te quiere decir de ti, para que lo veas y descubras que debajo de ese pensamiento, está tu verdadero poder interior.

 

Si sientes miedo de enfrentar un reto, hazlo de todas maneras.

 

Ya sabes que el miedo se mueve cuando se te presentan experiencias que contradicen tu sistema de creencias albergadas en tu mente inconsciente; así que ya tienes una nueva perspectiva para mirarlo de frente y vencerlo intentando el reto de la siguiente manera:

  • Acepta que sientes miedo y no luches por deshacerlo. Recuerda que se te presenta para darte la señal de liberarte de una limitación.
  • Observa el miedo con la mente en blanco y siente en qué parte de tu cuerpo está ubicado. Pregúntale qué te quiere decir.
  • Escribir tus miedos es muy efectivo. Así que en un papel escribe y completa la siguiente frase con lo que primero que te salga. Por ejemplo: Un miedo que tengo es________________.
  • Cuando tengas tu lista de miedos escrita, cámbiala por frases positivas, decidiendo  que ese será tu nuevo sistema de creencias de ahora en adelante. Por ejemplo:
  • Un miedo que tengo a emprender este negocio es a invertir mis recursos, perderlo todo y fracasar.
  • Ahora elijo pensar que yo si puedo ser exitosa en todo lo que emprendo y ganar.
  • Frente a una situación pregúntate siempre: ¿Qué es lo que puedo perder?
  • Haz una lista de tus fortalezas, dones y talentos personales porque enfocarte en ellas es lo que te dará el coraje para moverte en dirección a tus metas. Esta es la manera de usar conscientemente el miedo a tu favor.