La clave para hacer rentable cualquier negocio, ya sea grande o pequeño, es definir metas claras y mantenerse enfocados en estas.

Cuando se inicia un emprendimiento como el de las ventas directas, cuyo punto de partida tal vez fue conseguir ingresos extras, es importante reconocer que el gran objetivo a perseguir es el crecimiento, e ir aumentando poco a poco los ingresos por ciclos.  

Como todo, esto es cuestión de entrenamiento y práctica, donde la constancia y la persistencia aunada a la disciplina y la actitud, darán sus resultados a su debido tiempo.

 

Haz un plan de acción por mes empezando siempre por el final.

 

Empezar por el final te ayuda a centrarte y te capacita para diseñar tu plan de acción en la medida de tu experiencia, y tiempo. Es decir, es ponerte a trabajar en la dirección hacia dónde quieres llegar paso a paso:

  • Escribe el monto que quieres ganar al final de mes. Esa es tu meta mensual a lograr y por la cual vas a trabajar. Da muy buenos resultados poner esa cifra en una cartelera para verla a diario. Se realista y empieza por metas pequeñas, que al irlas cumpliendo poco a poco, te irán dando satisfacción y mayor motivación al logro.
  • Divide el monto que quieres ganar entre los días del mes que vas a trabajar. Convertir tu meta mayor en metas más pequeñas, te hace más fácil visualizar la posibilidad de lograr resultados. Ya sabes que ese monto es tu meta de venta por día.
  • Escribe tu plan de acción: Define paso por paso todas las acciones que necesitas realizar para lograr tu venta o ventas del día.
  • Usa una agenda.
  • Organiza tus tareas en base prioridades.
  • Haz tu lista de contactos por categorías: define quiénes pueden ser tus clientes más interesados y pídeles referidos.
  • Define cuántos clientes tienes que visitar o cuántas demostraciones tienes que hacer para lograr tu meta diaria de ventas.
  • Se creativa y usa tu intuición para desarrollar actividades especiales. Por ejemplo, hacer reuniones temáticas en casa de una amiga, puede reunir más personas para mostrar tus productos y puede resultar muy efectivo.
  • Comprométete contigo misma: al iniciar el día mira tu meta del mes y tu meta diaria y asume la determinación de cumplir con todas las tareas de tu plan para lograrlas. Si no la lograste, revisa al final del día qué pasó y piensa qué puedes hacer para corregir tu estrategia.
  • Replantea tu meta de venta diaria: Si un día no lograste el objetivo, toma ese monto y divídelo por los días que te quedan del mes, para que sigas manteniéndote enfocada en el fin económico que quieres conseguir al terminar tu ciclo de trabajo.
  • Si el monto de tu meta del día se excede, no la uses para compensar las metas restantes. Celebra tu éxito por el excedente cuando lo consigas y déjalo ahí como un extra, pero la clave de tu éxito es que aprendas a cumplir tus metas diarias tal y como te las has planteado desde el principio. Lo positivo de esto, es ver que al final de mes has superado tu meta económica y eso es muy bueno tanto como para tu bolsillo, como para tu autoestima y automotivación.
  • Se paciente y flexible contigo. La constancia, la determinación y la acción consecuente con tu plan son tus mayores armas de trabajo; pero también es bueno saber que a veces hay sucesos inesperados que no se pueden controlar y es allí donde ser paciente y flexible te ayudará a redefinir tus acciones para manejarlas y crear otras oportunidades.
  • Mantente enfocada en tu meta y confía en tus esfuerzos. No te distraigas, no dejes que las dudas ni nada externo a ti, saquen tu acción de tu visión.
  • Busca apoyo: no tienes por qué resolverlo todo sola si en algún momento tienes dudas y las cosas no te salen como tú lo esperas. Busca  gente de confianza y con experiencias exitosas para expandir tu visión y resolver.
  • Vuelve a empezar. Si durante un mes no lograste tu objetivo no te reclames pero sí cuestiónate de manera proactiva. Revisa bien qué pasó junto a una persona con experiencia, mira si tu meta no fue muy exagerada con respecto a tu experiencia, corrige y vuelve a empezar el mes con la misma meta y no te plantees una nueva hasta lograrla.
  • Confía y cree que sí puedes. Querer es poder, y si realmente estás dispuesta a lograr la meta de prosperar con las ventas directas, entonces asume la actitud, se fiel a tu plan, ábrete a aprender y ten por seguro que lo lograrás.