Hay quien piensa que es absurdo creer que el futuro esté escrito, por eso existen cantidades de opiniones respecto a los horóscopos que dan mucha controversia. Pero lo más curioso es que tampoco dejan de creer en su totalidad, y a su vez  hay quienes afirman que las predicciones, ya sean del pasado o del futuro, se amoldan plenamente a su persona.

Pero realmente, ¿cuáles son las variables que influyen en mantener estas creencias?

Generalmente destacamos las siguientes:

La inercia para mantener las creencias. Las ideas poseen una inercia a mantenerse que no manifiestan otros fenómenos anímicos los cuales son más variables. Esto se presenta en las personas que no varían con fluidez sus pensamientos, pudiendo alcanzar una forma coherente y con sentido para nosotros.

Asimismo, las personas que son creyentes del horóscopo y predicciones del futuro nunca renuncian a sus creencias por otras más estrechas, de manera que para ellas, las primeras expresan mejor sus experiencias y se apegan más a sus perspectivas.

 

La influencia en la conducta y la profecía. Las predicciones en los horóscopos crean expectativas que nos llevan a actuar de tal manera que se vuelvan reales. Ejemplo, una predicción que se tornaba en un principio falsa, nuestro comportamiento hará que ésta se vuelva realidad.

Una breve explicación, si un experto en el tema nos lee la mano y nos dice que encontraremos trabajo fuera de la ciudad, inconscientemente nos dedicaremos a buscar en otra ciudad y con todo el afán del mundo, de seguro encontrarás empleo y se lo acreditarás a tu adivina.

 

Giros en las atribuciones. Si finalmente acabamos encontrando trabajo lejos de casa como es el ejemplo anterior, posiblemente pensemos que la vidente afortunadamente adivinó. Esto llevará a afirmar el hecho de la creencia, y no tendríamos en cuenta el esfuerzo que hicimos para lograr lo que conseguimos.

Los horóscopos y otras formas de predecir el futuro, se basan en el Efecto Barnum, en el cual las vagas descripciones hechas de acuerdo a la personalidad, son compartidas por una gran cantidad de personas que se aceptan como propias. Es por esto que cada vez le damos más validez pareciendo acertar en todo lo que nos dicen.

 

Es este sentido explicaremos un poco de que se trata el efecto Forer.

 

Conocido también como el efecto Barnum, sucede cuando una persona acepta afirmación de sí misma, pues asegura que viene de una fuente confiable. En pocas palabras, las personas son víctimas de la falsedad de la aceptación propia, generalizan y aseveran el horóscopo de de ese momento.

A este efecto se le dio el nombre del psicólogo Bertram R. Forer, quien descubrió que casi todas las personas asumían estas explicaciones confusas como acertadas. De esta manera Forer elaboró un experimento en 1948, en el que aplicó a un grupo de personas un test de personalidad y pidió que verificaran los resultados, afirmando si eran pertinentes. Lo que ellos ignoraban es que todos tenían la misma hoja de resultados, y esto era lo que decía:

“Tienes necesidad de ser aceptado por los demás y buscas que te admiren, sin embargo, tiendes a ser muy crítico contigo mismo. Aunque tienes algunas debilidades de personalidad, generalmente logras compensarlas. Tienes una capacidad increíble que no has convertido en tu ventaja. Disciplinado y autocontrolado en el exterior, tiendes a preocuparte y ser inseguro en tu interior. A veces tienes grandes dudas sobre si has tomado la decisión correcta o si has hecho lo adecuado. Prefieres cierta cantidad de cambio y variedad y te sientes insatisfecho cuando te acorralan las restricciones y limitaciones. También te enorgulleces de ser un pensador independiente, no aceptas lo que digan los demás sin pruebas satisfactorias. Pero has descubierto que es poco sabio ser muy franco y revelarte a ti mismo ante los otros. A veces eres extrovertido, afable y sociable, mientras que en otras ocasiones eres introvertido y reservado. Algunas de tus expectativa pueden ser más bien irreales.”

El psicólogo les pidió que calificaran con franqueza los resultados midiéndose en una escala del 0 al 5, en el caso del 5 significaba que el alumno sentía que los resultados eran perfectos y acertados, mientras que el 4 significaba que era bueno. La evaluación en clase era de promedio 4,26; es decir, consideraban que el texto definía sus personalidades, aunque Bertram Forer había tomado esas afirmaciones de una columna de astrología en una revista cualquiera.

Es muy cierto que el conocimiento es poder, así que si sabes de qué se trata el efecto Forer podrás prevenir, para no caer en estafas o trampas de las pseudo-ciencias que actualmente se encuentran muy de moda. Realmente un test u horóscopos que consigas por internet es imposible que te diga algo convincente respecto a tu forma de ser. Para culminar, si buscas consejo o alguna ayuda, es preferible asistir a un profesional (un psicólogo o terapeuta, por ejemplo) ya que estos están capacitados para orientarte. No seas presa de las trampas, usa el raciocinio  en vez de darle credibilidad al horóscopo y a malas predicciones.

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