La música es el arte de armonizar los sonidos de manera agradable al oído.

Hay varios estudios y teorías que nos explican que la música puede afectar nuestro estado de ánimo. De hecho, la música excitante incrementa la ansiedad según estudio reciente que comprueba esa hipótesis.

Desde épocas remotas se decía que la música influía en nuestro estado de ánimo. Los griegos fueron los primeros en estructurar el efecto musical en el proceder de las personas, afirmaban que podía aliviar a los deprimidos y detener a los violentos.

Actualmente existen la musicoterapias, esto significa que son terapias alternativas donde la música es la protagonista. Les hablaremos a continuación sobe un estudio que fue realizado recientemente, donde se comprueba la vialidad de esta terapia.

Sin duda alguna por cualquier motivo o razón, la música siempre nos acompaña en nuestro día a día, puede ser para inspirar amor, sentimientos de tranquilidad, relajación y alegría. Disfrutamos de ella en cualquier momento o lugar, y en cualquier circunstancia.

Hoy en día podemos disfrutar de diferentes géneros y de una gran variedad de estilos. Es decir, la musicoterapia es una alternativa que consiste principalmente en el uso de la música como terapia para el crecimiento personal.

.Pero, ¿conoces los efectos que produce la música en tu estado de ánimo? ¿Cuál tipo de música puedes elegir para relajarte o para mejorarlo?

Podemos distinguir la música. Existen dos tipos de música, uno de ellos se caracteriza por tener un ritmo relajante por lo que genera un efecto sedante, y el otro es el estimulante, el que eleva las emociones.

 

Cada una de ellas produce una influencia en cada persona. Aquí te mostramos los elementos de la música y sus efectos:

Tiempo:

El tiempo lento, que por lo general es de 60 a 80 pulsaciones por minuto, prova sensación de tranquilidad, sentimientos encontrados, tristeza y ternura. Los tiempos más acelerados de 100 a 150 pulsaciones por minuto, provocan alegría, excitación y vigorosidad.

Ritmo:

Los ritmos que son más lentos generan paz y serenidad, los ritmos más rápidos producen activación motora llevando a la necesidad del individuo a exteriorizar sentimientos e incluso producir altos niveles de estrés.

Armonía:

Son sonidos que se producen al mismo tiempo y se les conoce como acordes, y se asocian al equilibrio, la alegría y el reposo. Los sonidos disonantes están asociados al deseo, la preocupación, la inquietud y agitación.

Tonalidad:

La tonalidad mayor es la más alegre, graciosa y viva. En cambio la tonalidad menor, presenta una connotación distinta en la expresión. Estos llevan al sentimentalismo y la melancolía, beneficiando el intimismo de cada individuo

La altura:

Por lo general las notas agudas intervienen constantemente en el sistema nervioso produciendo un comportamiento de alerta y aumentando los reflejos. Asimismo, nos ayuda a quitarnos un estado de agotamiento.

El oído es sensible a las notas más agudas, de manera que si son más intensas y extensas pueden llegar a hacer daño provocando descontrol en el sistema nervioso. En cuanto a los sonidos graves, estos producen un efecto oscuro y una visión melancólica o una tranquilidad exagerada.

La intensidad:

Este elemento influye en la actitud de cada persona. Es decir, música o sonido tranquilizante puede molestar si el volumen es muy alto a lo que generalmente alguien puede soportar.

La instrumentación:

La sonoridad expresiva de los instrumentos de cuerda evocan sentimientos en las personas que les gusta este tipo de instrumentos. En cambio los instrumentos de viento se destacan por su efecto vivo y alegre, dándole a la armonía un toque solemne, majestuoso y brillante. Los instrumentos de percusión se destacan por el poder rítmico y libre que conduce a un comportamiento de movimiento y acción.

Con respecto a los efectos del ruido, esto afecta el cerebro de los individuos de manera negativa. Las personas que se expongan a sonidos muy elevados y por mucho tiempo sienten un pitico en los oídos como en son de alarma provocando una sordera temporal. En cuanto a la parte psicológica, el ruido genera estrés, insomnio, fatiga y puede llegar a aumentar la agresividad.

 

La música y los estados anímicos

La música suave y relajante es indicada para momentos de ansiedad y estrés, de manera que la persona pueda descansar, relajarse y dormir bien. Además, al ser una música de suaves tonos, pueden combinarse con los sonidos de la naturaleza.

El rock funciona para levantar el ánimo y para mantenernos despiertos y activos. Esto se debe a que genera un incremento del pulso cardiaco. No se recomienda para ir a dormir o desestresarse.

En cuanto a la música romántica, puede provocar distintos sentimientos como tristeza, sentimientos agradables o de melancolía.

Definitivamente escuchar música es la mejor compañía que podamos tener.

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