Cerrar ciclos deja tu mente libre para poder crear lo mejor  y abrirte a recibirlo

¿Será posible llenar tu nevera de cosas nuevas y frescas si aún guardas cosas que están en mal estado y vencidas?

¿Es sano y adecuado colocar lo nuevo si no limpias primero tus espacios?

Pues lo mismo ocurre con tu mente. Si quieres usarla para crear una nueva realidad, debes limpiarla y vaciarla de todo el pasado que mueve negativamente tus emociones.

El trabajo que realices para prosperar sólo te dará buenos resultados en la medida que consigas estar más despejada, tranquila y conectada con tu abundancia interna. Por eso es tan importante cerrar ciclos y cerrarlos bien.

Las consecuencias del pasado se eliminan sintiendo las emociones que nacen en el presente

Si supieras la cantidad de energía vital y creativa que consumen las emociones negativas, jamás dejarías un ciclo emocional abierto.

Tienes que saber que tu sombra es una parte natural de ti, que te hace humana con tus errores tanto como con tus virtudes.

También es normal que en momentos de dificultad y desafíos te lleves una gran desilusión o decepción. El problema se complica cuando no sabes regular esas emociones.

Entonces se genera ese sentimiento de frustración que no permite que el ciclo se cierre realmente, lo que te mantiene anclada a lo negativo del pasado. Eso te debilita, baja tu capacidad de rendimiento, desenfoca tu atención, afecta tus relaciones y, como es lógico, tus resultados son ineficientes.

La actitud que no permite que los ciclos emocionales queden bien cerrados son: La resistencia y la negación.

La resistencia

Es cuando te das cuenta de que sientes frustración, tristeza, desánimo y buscas salir a como de lugar de esas emociones. Caes en una lucha interna para tratar de sentirte bien. Pero al mismo tiempo tu diálogo interno negativo ocupa toda tu mente y te saca del presente.

La negación

Es un mecanismo de defensa en el que te anestesias de la emocionalidad negativa. Y que, por no querer mirar, la dejas estancada en tu mente inconsciente. Una parte de ti cree que pasar la página de inmediato es lo mejor, sin darse cuenta de que la desilusión que no se procesa adecuadamente se convierte en frustración estancada. Esto debilita tu fuerza física y te ancla al pasado.

Tanto la resistencia como la negación crean lucha interna y ¿cómo es posible avanzar y crear condiciones positivas para abrir nuevos ciclos cuando tu mente está desconectada de tu paz interior?

Límpiate de las consecuencias del pasado cerrando bien tus ciclos

Ya dijimos en el artículo anterior que para conectar tu luz interna en el presente, primero debes eliminar tu oscuridad. Al tener consciencia de esto estás preparada para saber cerrar bien tus ciclos:

  1. Observa, siente y acepta:

Jamás caigas en la resistencia ni en la negación cuando te sientas mal frente a una desilusión, porque esto alimenta tu frustración.

  1. Vive tu malestar responsablemente:

Acepta de inmediato tu desilusión como tu realidad del ahora. Sé amable y paciente contigo misma. Si la pasas sin procesar, eso quedará almacenado en tu inconsciente y el ciclo seguirá estando abierto, aunque creas que no.

  1. No te apegues a la desilusión y busca el pensamiento más elevado:

Si aceptas, sientes y observas objetivamente tu malestar, lo asumes desde tu poder interno y eso te centra. Al mismo tiempo que te capacita para buscar el pensamiento más positivo que te ayudará a animarte en esos momentos. Te puedes decir a ti misma lo siguiente: “esto es sólo una situación”, “todo pasa”, “sé que dentro de mí tengo el poder para superar esto”, etc.

  1. Céntrate en re-conocerte:

Justo en los momentos de más desilusión es cuando más necesitas tenerte a ti misma y recordar tu esencia, dones, talentos que te hacen única. Recordar quién eres realmente te ayudará a recuperar tu fuerza interna.

  1. Tómate tu tiempo:

Jamás te fuerces a hacer lo que no sientes. Permitirte fluir te ayuda a recuperarte más rápido. En medio de las responsabilidades que tienes que cumplir, crea espacios para estar contigo misma y hacer lo que más te da placer.

  1. Ábrete a perdonar:

El perdón es un proceso que se va dando con el tiempo, pero cuanto más dispuesta estés a perdonar, más rápido conseguirás limpiarte y sentirte liberada.

  1. Busca la recompensa en tu desilusión:

Todo en la vida sucede por una razón, todo siempre tiene también su lado positivo y su gran lección que te ayuda a crecer. Enfocar tu mente en ver el lado positivo de las cosas es regalarte a ti misma sentir el bienestar que necesitas para poder trabajar y prosperar realmente.

Recuerda siempre que cerrar bien todos los ciclos emocionales es una responsabilidad contigo misma. Sólo sintiéndote bien es que puedes aprovechar todas las posibilidades y oportunidades de tu presente. Pero, sobre todo, estarás dejando de proyectar el futuro, con los patrones negativos del pasado.

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