Saber prosperar disfrutando el sentido de tu vida

(Parte 4)

Sólo sabiendo trabajar en ti y para ti es que podrás sacar mayor provecho y las mejores recompensas a la experiencia de trabajar sintiéndote más plena y feliz, al mismo tiempo que le darás tu mejor contribución al entorno en el que te encuentres y también al mundo con tu nueva actitud.

Pero, centrarte en saber trabajar para ti, tiene 2 enfoques:

  1. Trabajar para conseguir de ti: Satisfacción mental, emocional y espiritual.
  2. Trabajar para que tus dones te den compensaciones económicas.

Trabaja siendo consciente de que te estás experimentando a ti misma, por la felicidad de dar lo mejor de ti siempre.

“Cosechas lo que siembras” y “Por tus frutos serás reconocida

Tu mentalidad y tu actitud son determinantes a la hora de vivir tus experiencias, y más aún cuando se trata de trabajar porque los resultados y las compensaciones integrales que obtengas, siempre dependerán de ti a pesar de las circunstancias.

Recordar que al trabajar te manifiestas a ti misma con los dones y habilidades que te hacen única, te inspira en la actitud que te da la compensación mental, emocional y espiritual que necesitas para sentirte bien sea cual sea tu trabajo: Desde ser asistente de limpieza, secretaria, coordinadora, gerente, vendedora, jefa o hasta dueña de tu propio negocio.

Así que para lograr satisfacción mental, emocional y espiritual, trabaja para ti asumiendo esta actitud:

  1. Trabaja desde tu automotivación:

Jamás dependas del reconocimiento de nadie para saber que tu trabajo vale o para sentir motivación. Asume el liderazgo contigo misma y siempre da lo mejor de ti, por tu propia satisfacción. Si dependes de que los demás te reconozcan estarás entregando tu poder, vivirás llena de malestar, alimentarás tus carencias y eso es minimizarte a ti misma. Ahora bien, si trabajas siendo consciente de disfrutar dando lo mejor de ti, sin esperar nada de afuera, entonces el reconocimiento y las compensaciones llegarán por añadidura en el momento perfecto.

  1. Trabaja con la satisfacción de ser responsable:

No hay compensación más grande que sentirte capaz de responder cumpliendo cabalmente tu compromiso, porque en esa actitud experimentas la conexión con tu poder interior y le das más calidad a lo que haces.

  1. Trabaja con sentido de propósito:

Plantéate sentirte satisfecha siendo útil, sea cual sea el trabajo que hagas. Tu mayor motivación debe ser conseguir tu bienestar mientras contribuyes al bien de tus semejantes. Darle un propósito altruista a tu trabajo, sea cual sea, es la huella que dejas de ti; lo que te abrirá siempre las puertas y te llevará por los mejores caminos para crecer y prosperar.

  1. Trabaja por la satisfacción de ser una facilitadora positiva y proactiva:

La gente negativa está desenfocada de su responsabilidad y obstruyen la armonía del entorno. Una mujer que realmente se valora, se regocija en la satisfacción de ser un instrumento de armonía, entusiasmo y proactividad que coopera con el propósito de que “todos” salgan ganando.

  1. Trabaja siendo consciente de tu suficiencia:

Si dedicas tiempo de tu vida a trabajar en ti misma, entonces conoces tu riqueza interna y te sientes preparada y para responder apoyando y contribuyendo sin la necesidad de demostrar, sino por la simple satisfacción de autorrealizarte trabajando.

  1. Trabaja por la satisfacción de cumplir tu compromiso contigo:

Jamás necesitas esforzarte para ser la mejor, porque eres única y los demás también lo son. Pero comprometerte contigo en ser mejor, para dar lo mejor, eleva la calidad de tu labor y le suma valor a lo que haces. Además, cuando te comprometes de verdad contigo, sabes cumplir tus compromisos y recibes el mismo compromiso de vuelta de parte de los demás.

  1. Trabaja con la intención de cooperar, jamás de competir:

La gente que compite con los otros sin conciencia cae en la rivalidad por su propio sentimiento de insuficiencia. Si estás centrada en tu autoestima, sabes que eres suficiente porque tienes mucho para dar.  Por eso no necesitas pelear para ganarte un puesto, porque simplemente tú sabes darte tu puesto dentro de tu equipo, trabajando a favor del equipo. Jugar siempre a “ganar, ganar” te empodera, destaca tu liderazgo sin hacer ningún esfuerzo y eleva tu respetabilidad.

  1. Trabaja dando exactamente lo que quieres recibir:

Tú eres una mujer inteligente y sabes concluir este punto por tu propia sabiduría.

Al enfocarte en trabajar para ti desde la actitud de sentirte satisfecha sirviendo, primero estarás desarrollando la consciencia de prosperidad que te dará innumerables satisfacciones y también compensaciones económicas. Por eso, como eres una mujer empoderada y con una gran riqueza interior, ya es hora de saber conseguir beneficios económicos trabajando para ti.

Esta historia continuará en el próximo artículo…

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