Estancarse en ver sólo el lado negativo de todo es no saber usar el lado creativo de la mente

La vida funciona en base a la dualidad de los polos opuestos. El frío, el calor; la luz y la oscuridad; lo positivo, lo negativo.

Como es lógico, siempre encontramos muchas oposiciones y sin darnos cuenta las convertimos en problemas mayores por no aceptar esta ley de vida tan natural.

El problema no es el lado negativo de las cosas. Lo que realmente dificulta todos los procesos, es la resistencia a ese lado opuesto que nos disgusta. A la hora de la verdad, el bien o el mal, la fealdad o la belleza, sólo dependen de los ojos de quien la miran.

Muchas veces no fluimos en la vida porque frente a un desafío, dificultad o complicación, nos detenemos en la tentación de juzgar y en la tendencia inconsciente al drama.

La mente también es dual: Tiene una parte que genera interpretaciones y pensamientos positivos y la otra negativos, pero por no saber estar conscientes de eso, nos complicamos la vida sin ninguna necesidad.

Nos generamos malestar emocional al no darnos cuenta de que nuestra manera de experimentar todo es la proyección de nuestra manera de interpretar y pensar.

La tendencia a la negatividad mental es casi una adicción que nos limita y nos encarece, porque no estamos usando la mente para crear. Eso merma enormemente nuestra calidad de vida, afecta nuestra capacidad productiva y genera conflictividad en nuestras relaciones.

Lo peor es que no somos conscientes de que lo que más afectamos con esta tendencia a ver sólo el lado negativo de todo es la relación con nosotros mismos.

Al enfocarte en reconocer el lado bueno de todos y de todos, eres tú quien sale ganando más.

Errores y virtudes hay en todo y los tenemos todos. Eso es de lo más normal y va a existir siempre. El no saber aceptar eso, en realidad nos coloca a nosotros mismos en una sensación de malestar, que agrava e intensifica el malestar que ya traen consigo las situaciones difíciles.

Por eso, el mejor regalo que te puedes dar a ti misma es no subestimar tu inteligencia deteniéndote a ver únicamente el lado negativo de las situaciones y las personas.

La moneda tiene tres caras, no dos como se piensa, y el arte de saber darle la vuelta a todo para verlo desde sus otras perspectivas engrandece tu calidad humana, demuestra tu capacidad creativa, abre tu mente y desarrolla tus niveles de tolerancia. Pero, sobre todo, eleva tu mente a un nivel que te da más satisfacciones a ti misma, porque te mantiene conectada con tu paz interna.

Cada vez que te enfocas en ver el lado positivo de las cosas y las personas, te liberas a ti misma del malestar que te produce juzgar, criticar y engancharte con la negatividad.

Si de verdad quieres prosperar, estima tu inteligencia y trata de ver siempre el lado lindo de la vida que también existe.

Recuerda que cuando alabas, reconoces y reafirmas lo positivo que hay en todo, te describes a ti misma y cuando haces lo contrario, también.

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