De la Ley de Causa de Efecto a la Ley de Atracción.

En la serie de artículos anteriores hablamos de cómo trabajar Ley de Causa y Efecto tomando consciencia del poder creativo del pensamiento y las creencias.

Pues así como la Física Cuántica ya ha probado que los pensamientos son campos de energía vibratoria que se manifiestan como efectos en la realidad física, también ha probado lo mismo de los sentimientos y emociones. Esta es la clave de la Ley de Atracción.

Las emociones son energías negativas que causan efectos en tu experiencia con la realidad.

Limpiar la mente de pensamientos limitantes no sólo es importante para corregir la causa que crea inconvenientes. También es primordial para mantener tu ánimo en buenas condiciones y sentir conexión con tu inspiración.

Cuando te sientes baja de ánimo, en algún nivel te has deprimido porque has perdido la conexión que nace de la inspiración de tu Ser. Así como cuando te enganchas en un estado de ira o miedo, estás atrapada en un estado de negatividad que deprime tu energía vital.

El peso de esa energía emocional se siente siempre en el cuerpo y lo afecta, debilitando tu capacidad de acción y de atracción. Esto limita la consciencia de la fuerza interior que puedes sacar de tu potencial, afectando enormemente tus resultados y también tu calidad de vida.

Tal y como te sientes vibras y esa energía es lo que atrae o bloquea

Está probado que los seres humanos también contamos con un campo electro magnético y que todo en nosotros es vibratorio.

A través de los sentidos percibimos las vibraciones del entorno que nos afectan, pero de igual manera nuestras vibraciones también afectan y alteran nuestro entorno y nuestras relaciones. Por ejemplo, tu comida jamás saldrá igual si la haces conectada con tu paz interna a que si la cocinas nerviosa, alterada o molesta. Esto pasa igual con tus relaciones, con tu manera de trabajar y vivir. Si vas a visitar a un cliente luego de haber tenido una discusión con tu pareja, y no te has centrado en tu paz interna, es muy posible que tu energía esté vibrando tan bajo que no logres tu máximo nivel de expresión.

Si estás desmotivada, tu atractivo personal disminuye y es imposible que puedas inspirar o motivar a nadie más. Es decir, no estás en tu punto óptimo para atraer la atención de nadie y por eso a veces no hay sintonía ni reciprocidad.

Lo mismo ocurre con tus deseos y con tu experiencia de vida. Tanto tu nivel de inspiración como tu peso emocional, es lo que eleva o disminuye tu atractivo personal. El nivel vibracional que se produce de tus sentimientos o emociones, es lo que genera un campo de frecuencia que sintoniza la misma frecuencia. Por ejemplo: si pretendes sintonizar la frecuencia FM de tu radio, jamás hacerlo si el botón está en AM.

Atraes lo que sientes, pero también bloqueas lo que deseas. Si tu sueño vibra en una frecuencia más alta, es difícil que sintonice y se manifieste en tu campo físico, si estas en tu mente y tus emociones negativas. Por eso es tan importante mantenerte conectada con la inspiración.

Como siempre, la clave para revertir esto se encuentra en que estés consciente y que seas constante y fiel a tu trabajo interno, para que todo en ti esté alineado en la armonía adecuada para pensar, trabajar, relacionarte y vivir.

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