(Parte 1)

Cuidado con tus palabras porque las paredes oyen y siempre te rebotan de vuelta todo lo que dices.

Desarrollar la paz interior es muy importante para mantener tu mente conectada con la armonía, la prosperidad y la belleza; pues así como la Ley de Causa y Efecto dice que el pensamiento es energía vibratoria que se manifiesta en algún nivel en el mundo físico, las palabras y decretos mucho más. Estas tienen un potencial vibratorio tremendo, porque expresan toda la carga de la energía emocional.

Las palabras son energía que altera las cosas para bien o para mal

La ciencia ya ha demostrado a través de los experimentos del Doctor japonés Massaru Emoto, cómo el poder vibratorio de las palabras alteran la composición molecular del agua.

En estos experimentos, se tomaba agua de un estanque sucio, que vista en el microscopio se podía apreciar una masa molecular amorfa, de colores opacos y de aspecto muy feo.

Al colocar esta agua en un frasco se le escribían o pronunciaban palabras elevadas como Amor. Pues al cabo de 21 días, se observó a través del microscopio, que las moléculas de esa agua estancada se había reconfigurado en hermosos prismas. Este experimento también se hizo con agua limpia a la que durante 21 días se le propinaron palabras negativas e insultos. Pues los hermosos prismas que forman la composición del agua de manera natural, se había degenerado totalmente.

Así como en el agua, estos efectos de las palabras también impactan exactamente de la misma manera en las personas y en el mundo físico.

Imagina que alguien te insulta de forma desmesurada y agresiva. De inmediato comienzas a experimentar en tu cuerpo el malestar emocional y físico que produce toda la vibración negativa de esas palabras que recibes: tu corazón se acelera, todo tu sistema neuronal y endocrino se dispara. Igual pasa si alguien te dice cosas lindas pero el efecto es diferente: te sientes inspirada, elevada y feliz.

Según las conclusiones de los estudios del Dr. Massaru Emoto, toda esa energía emocional queda almacenada en el cuerpo, que además de afectar el ánimo y la paz interna, asimismo con el tiempo va degenerando las células, lo que desencadena en enfermedades.

Tal y como acostumbras a hablar, así estarás creando y expandiendo tu realidad

La Ley de Causa y Efecto se corresponde con la Ley de Acción y Reacción; por eso, si tu diálogo diario está lleno de quejas y críticas, tarde o temprano estarás accionando los mismos efectos de vuelta.

Si, por ejemplo, siempre hablas de miseria, de crisis, de enfermedades y dolor, es imposible que puedas prosperar y sentir paz, porque tu atención está enfocada en la negatividad.

Por otro lado, hay frases que la gente está acostumbrada a decir de manera inconsciente, pero que tienen una carga negativa tremenda como maldecir o propinar insultos.

¿Quieres saber cómo cambiar tus palabras para impactar tu calidad de vida? Sigue en el próximo artículo.

¿Quieres conocer más sobre consejos de crecimiento personal? Visita nuestro blog.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *